MINISTERIO
 
VICEMINISTERIO DE AMBIENTE
 
VICEMINISTERIO DE VIVIENDA

 
VICEMINISTERIO DE AGUA Y SANEAMIENTO

DISCURSO MINISTRO

XXXIV Congreso Agrario Nacional

Graciasa los panelistas cuyas extraordinarias intervenciones y reflexiones me crean un dilema si suelto ante ustedes reflexión que veníamos articulando desde el Ministerio o si construimos a partir de lo que aquí se ha presentado y opto por lo segundo, porque consideroque en estas intervenciones se han recogidoelementos fundamentales tanto de la presentación que nosotros habíamos preparadocomo los elementos básicos de la aproximación adecuada que debemos alcanzarcolectivamente en Colombia frente a los retos, las oportunidades y los desafíos que nos plantea la agricultura orgánica, dicho estocomienzo por señalar que advierto aquí en el conjunto del panel un clamor, un alarido un grito que nace desde el optimismo desde el reconocimiento de las inmensas posibilidades que tenemos en este campo, que nacedesde el avisoramiento de unhorizonte ciertamente alentador pero que por eso es profundo y crítico y fuerte en el llamado que se nos hacedesde todas las instituciones para que en nuestras agendas prioritarias se recoja el tema con un sentido de coordinación, con un sentido de aproximación interinstitucional, con un sentido de diálogo fluido y constructivo entrelos distintos sectores.

Claro que lo que tenemos aquí es un horizonte absolutamente esperanzador, cuando uno escucha la intervención del Dr. Dávila y todo lo que ha hecho el Grupo Dávila Abondáno, se siente uno orgulloso de Colombia, orgulloso desde lo que se logra en Colombia, siente uno que la perspectiva es inmensapero al mismo tiempo y con la humildad que debemos nosotros tener para revisar nuestras acciones como funcionarios públicos, siente uno queel estado ha estadobajado de este bus, ha estado lento en la redacción, lento en el acompañamiento, tenemos un marco legal adecuado, tenemos un marco legal que ha avanzado e incorporado unas variables que son determinantes para poder crecer, pero no surte los efectos depromoción, de acompañamiento, de estímulo, de fortalecimiento, sino hay un diálogo institucional, interinstitucional muy claro, y una definición muy precisa de las tareas y las responsabilidades en función de la promoción de la agricultura orgánica al interior de todas nuestras instituciones, de manera querecojo con optimismo lavoz que aquí se ha planteado, recojo con respeto los comentarios, pero también se los digo con sentido autocrítico, salgo de este panel a llamar a mis compañeros del gobierno para que aceleremos el sentido de las tareas, que Pedro, que el Dr. Dávila que el Dr. Manuel han planteado que creo que recogen la voz y el sentir de todos los asistentes a este foro.

Como se ha mencionado, no es un tema que se agote en el Ministerio de Agricultura o en el Ministerio del Medio Ambiente, se requierede las dos instituciones y en todas sus dependencias, y en todas sus instancias compartiendo esta visión pero adicionalmente se requiere de la participaciónde nuestros compañeros del sector de la Protección Social, del ministerio de Protección Social de salud, como lo menciona Pedro, de la colaboración muy estrecha de nuestros compañeros en el SENA para la profundización de los trabajos que se vienen adelantando en las mesas que se han dispuesto para ese efecto, de la contribución y el vínculo que tenemos que hacer con el sector del comercio, con el Ministerio de Industria y Comercio, en particular, conlas variables referidas al transporte, las variables referidas a manejo de la autoridad ambiental en lo territorial, en del ámbito local de tal suerte que esta perspectiva de crecimiento de la agricultura orgánica pueda tener más allá de un comité interinstitucional, un instrumento permanente de gestión, monitoreo, control en cada una de las dependencias públicas.

Creo que el conjunto de medidas que desde la política pública medio ambiental se han venido adoptando para fortalecer, recuperar la capacidad de ejercicio de la autoridad ambiental son indispensables.

Retomo en ese sentido la voz del profesor Manuel Rodríguez en su condición académica y en su condición de ex ministro, porque si algo es indispensable para este diálogo fluido entre el agro y el medio ambiente, es que lo territorial, cuenten ustedes los agricultorescon unas corporaciones autónomas que les resulten confiables, que les resulten preactivas, que les resulten aliadas, deseables en el proceso de producirlímpio, de producir bien, de producir con criterios amigables con el medio ambiente.

Nosotros hemos concluido una ronda difícil, amarga en muchos casos con controversia explícita con muchas corporaciones autónomas, para lograr que hoy todo el Sistema Nacional Ambiental tenga sus presupuestos y sus esfuerzo institucional encaminado a cumplir con las directrices del plan nacional de desarrollo en unos ejes que son fundamentales para que los recursos del sistema se apliquen bien, y sobre todo para que podamos conservar y proteger y cuidar de manera sostenible, darle un uso a nuestros recursos naturales.

Espero que con esa ronda que setraduce en planes trienales de acción como corporaciones autónomas, los agricultores de Colombia encuentrenunas corporaciones con rumbo, con norte, con unas definiciones que se articulan para lograr unos propósitos ambientales claros, definidos y transparentes.

Dentro de esa línea de medidas de política pública, que son relevantes para el sector agropecuario, quiero tambiénrecoger lo que mencionaba el Dr. Manuel Rodríguezen función de nuestra urgencia deatención institucional en el ciclo del agua, desde la protección de la fábrica de agua, desde la protección de los páramos, hasta el manejo y el ordenamiento de las cuencas, de tal manera que la utilización del agua para todos sus propósitos garantice su sosteniblidad y garanticela calidad en elsuministro del recurso hídrico, por eso esta batalla de protección de los páramos y de las fábricas de agua de los ecosistemas más vulnerables y amenazados, nuestra decisión de acompañar en el Congreso de la República una ley de páramos que adopte unas medidas fuertes, una ley de páramos que se trabaje de manera muy armónica con el sector agrícola.

Tenemos conflictos evidentes como el que se ha presentado en tantos páramos del país con el cultivo de la papa, por mencionar un ejemplo, o con la propia ganadería, las vacas comiendo frailejones que crecen un centímetro por año, obviamente nos genera una tragedia ambiental y la aplicación de azadones frenéticos, tumbando páramos para sembrar papa, causan unos daños irreversibles.

Lo que hemosencontrado en las SAC, en Fedepapa es un sentido constructivo de responsabilidad ambiental, de responsabilidad social para lograr que nuestros ecosistemas más vulnerables se puedan proteger.

Yo creo que ahí también ha faltado tono en la discusión, no es propiamente del sector agropecuario el ejemplo, pero en el pasado han sucedido atropellos análogos, una empresa siderúrgica muy importante tuvo la decisión de contratar una exploración mineral y no tuvieron inconveniente en meterle un bulldozer al páramo de Rabanal en Boyacá.

Yo soy de de la teoría que ese bulldozer debe sufrir la misma suerte de los bienes de los narcotraficantes; extinción de dominio, un bulldozer que es capaz de llevarse por delante la provisión de agua y la riqueza ambiental que es patrimonio y propiedad de todos los colombianos, es un bulldozer que debe seguir esa suerte y sus propietarios deben ser castigados por indolentes, por irresponsables sin perjuicio del establecimiento de las responsabilidades penales que a ello hubiere lugar.

Entonces creo que en este ejercicio tenemos que trabajar constructivamente, positivamente, para lograr el aprovechamiento de nuestras grandes riquezas y de nuestras oportunidades conjuntas, pero simultáneamente tenemos que asegurar que la actividad ambiental se convierta en el instrumento de defensa del bien colectivo, del bien superior de todos los colombianos, porque si no es así y recojo una de las palabras que mencionaba el Dr. Dávila en su extraordinaria intervención, si no es así, trabajar de manera responsable, amigable y sosteniblecon el medio ambiente se convierte en una desventaja comparativa frente a quienes toman la decisión de gastarse más dinero, de aplicar más recursos para proteger el medio ambiente.

Si la autoridad ambiental es laxa, si las corporaciones públicas están pintadas en la pared, sí el Ministerio no ejerce su tutela y su competencia y su función y su rol en la defensa de los recursos naturales, lo que hacemos es que desestimulamos aaquellos compatriotas, a aquellas personas o a aquellas empresas que se dan la pela en plata, que castigan sus PIG, que castigan sus rentabilidades para proceder con responsabilidad ambiental.

A quienes proceden con responsabilidad los tenemos que acompañar, apoyar y estimular en contraste a quienes desconocen la normatividad y afectan y atentan contra nuestros patrimonios colectivos, les debemos aplicar con todo rigor la severidad de las normas.

En esta misma línea es indispensable resaltar el esfuerzo que todos tenemos que adelantar, en el ordenamiento y manejo de las cuencas y en la protección de la buena calidad de las aguas, muy difícil será tener agricultura orgánica con ríos contaminados y fuentes de agua contaminadas en el país, muy difícil será que se puedanaprovechar las tierras que en Colombia afortunadamente todavía son abundantes sino emprendemos como hemos emprendido una disciplina, un método, un camino largo para tener un completo ordenamiento de las cuencas de los ríos, empezando por supuesto con las que registran una mayor contaminación, por las que tiene mayores afectaciones frente a los grupos humanos, es un criterio de priorización ética frente al impactoque tiene en la población, pero irradiando este esfuerzo en todas las áreaspara que las corporaciones, las autoridades territoriales con el concurso de los departamentos y los municipios logremos tener un conjunto de planes de manejo y ordenamiento de las cuencas de los ríos.

Basta mirar a nuestro alrededor, en nuestra sabana cual agricultura orgánica, cual agricultura limpia, cuales buenos productos vamos a desarrollar si no se toma en serio el ordenamiento de la cuenca del río Bogotá y no logramos completar las inversiones para su saneamiento, y afortunadamente hemos logrado una gestión, un éxito significativo que ya supera los dos billónes de pesos para descontaminar el río y terminar el ejercicio que hace muchos años se emprendió con el primer módulo de la planta de tratamiento de aguas residuales del salitre.

Pero lo mismo vale para el Fonce, para el Chicamocha, para el Cauca, para el Magdalena, para cualquiera de los ríos de la patria que requieren de la atención prioritaria de las instituciones públicas y esa aproximación nos impone el mandato de proteger de manera especial nuestros ecosistemas de páramos como lo mencionaba, pero también nuestras grandes fábricas hídricas como por ejemplo el macizo colombiano o para el caso de nuestra ciudad capital y recojo las reflexiones y comentarios que a lo largo de años de manera muy constructiva viene haciendo el Dr. Manuel Rodríguez, en la protección del parque natural nacional Chingaza.

En este camino creo que como lo advertía Pedro, se requiere del vigor de la alianza público – privada para que podamos tener un buen registro.Me llevo la tarea, acostumbrados como estamos los funcionarios del Presidente Álvaro Uribe de estar en examen final cada mañana y de hacer tareas sobre las cuales nos piden cuenta permanentemente, me llevo una tarea para rendirles cuenta sobre la convocatoria y el esfuerzo de articulación de nuestros compañeros, pero creo que el ejercicio complementario tiene que provenir como aquí se ha mencionado del propio gremio que ha enaltecido el campo, que ha logrado toda la ejecutoria que es propia de la SAC.

Nosotros si necesitamos para que esto sea posible y por eso celebro la inclusión de este módulo en el panel y lo que implica este módulo en la hoja de rutas de la SAC para los siguientes dos años, que a través de la SAC, nosotros logremos tener la expresión de la voluntad privada, del compromiso de los agricultores, del compromiso de los agroindustriales, del compromiso de los cultivadores dentro de dos años a la hora del balance, pero para que permanentemente en la verificación de progreso, podamos garantizar esta llave entre las instancias públicas y el sector productivo y el sector privado.

Creo que el conglomerado deacciones dispersas nos debe dejar lecciones, mal haría yo en desconocer todo lo que se ha logrado, porque sin duda hay unos resultados desde el sector público que son importantes, pero se impone la necesidad de aprender de esas lecciones, de esos pasos para dar el salto a una escala mayor y para aumentar la velocidad de trabajo en este frente.

Que se han hecho cosas importantes, sin duda.A mi me da mucha emoción cuando voy por ejemplo al éxito y me encuentro los paneles de productos derivados de los esfuerzos de mercados verdes, me da mucha emocióncuando veo a productores del amazonas, a productores de las zonas andinas,a voceros de las comunidades indígenas, mostrando sus proyectos y el avance que han tenido con su comercialización.

Todavía esa góndola es muy chiquita, creo que todavía ese espacio es de boutique, es un espacio de élite muy pequeñito, muy reservado, nos tiene queservir el todo buen balance de esas experiencias para lograr un salto en lo cuantitativo y para lograr la estrategia integral de manera que podamos cumplir con los propósitos queaquí se han señalado.

Creo que si no es un abuso con la SAC, sería maravilloso si a mediados del primer semestre del año 2008, nosotros pudiéramos hacer una reunión especialcon la SAC, sobre agricultura orgánica para ver como avanza la articulación de entidades públicas como avanza la revisión de instrumentos, como podemos masificar el conocimiento de los buenos casos como el del Grupo Daabon, como podemos involucrar al sector de la comercialización, cómo podemos revisar el conjunto de medidas desde lo tributario, desde lo administrativo, desde el comercio exterior y como avanzamos en un empeño mayúsculo que se origina en la SAC, que se origina en Fedepalma, que tiene antecedentes en los trabajos que aquí se han señalado, pero que yo quiero resaltar como una iniciativa digna de aplauso del propio sector privado y delDr. Mesa, que se refiere a la búsqueda permanente de certificaciones ahora queentramos con paso paso firme en la producción de los biocombústibles.

Se ha señalado como hay una línea roja en materia de biocombústibles para que no se generen afectaciones en la selva y en el bosque natural, para que tengamos unas prácticas que no sean nocivas frente a los ecosistemas y que nos produzcan unos beneficios ambientales para que no afecten la seguridad alimentaríaen nuestro país.

Está claro que lograremos avanzar en todos estos empeños de sustitución de las tierras mal utilizadas en la ganadería, de la generación de empleo a partir de toda la cadena de los biocombustibles, del impacto ambiental favorable sobre las condiciones del aire en muchas de nuestras ciudades, de la apertura de mercados de exportación.Si nosotros logramos como lo han hecho en el grupo DAABON y como lo han hecho otras compañías en Colombia acudiendo a su enorme esfuerzo para lograr unos sellos ambientales, para lograr unas certificaciones.

Si emprendemos metódicamente nuestro proceso para certificar a los productores, para certificar a los cultivadores, de tal manera que en Colombia sepamos todos que este enorme potencial, que esta enorme riqueza, que esta capacidad de nuestros agricultores que han soportado tanto dolor y tanta dificultad en la historia de Colombia por la violencia, por la limitación al crédito, por los padecimientos de infraestructura, se ve compensado en un producto de altísima calidad y que cumple con los estándares establecidos.

Muchas gracias


.................................................................................
MINISTERIO DE AMBIENTE, VIVIENDA Y DESARROLLO TERRITORIAL- Colombia
Copyright © 2002 Todos los derechos reservados. All rights reserved.
Noticias Publicaciones Contáctenos Mapa del sitio